Game Over

 H. T. entró al programa de exploración galáctica del mismo modo que muchos otros niños: Nadie sabía qué más hacer con los huérfanos de la guerra.

Fue entrenado y preparado casi toda su vida para ser enviado en una misión espacial que llevara la humanidad a otros rincones del universo. Debería pasar cientos y miles de años en cápsulas de criogenia en estasis profundo, y jamás volvería a ver el mundo en el que nació.

A él no le importaba realmente, toda persona con la que había formado algún tipo de vínculo real estaría en esa nave. Además, ya conocía bastante bien el concepto de la muerte como para que le fuera difícil de manejar la idea de «dejar ir».

El problema yace en que H. T. fue entrenado como líder de exploración y reconocimiento, en el grado de teniente, esto es, estaba habilitado y acostumbrado a liderar alrededor de 50 personas a lo mucho. Así que convertirse repentinamente en capitán de navío con casi 5000 personas a su mando, no estaba entre sus planes.

Prólogo.

Capítulo 1: Protocolo Omega.

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